
Ordenadores que se estropean. Hoteles que no son lo que parecen. Móviles que dejan de encenderse. Esta Mostra está siendo, sin duda, mi festival más caótico y si no fuera por la ayuda inestimable de algunos camaradas no podría haber seguido el ritmo alto de visionados y haber escrito las crónicas a tiempo. Aquí queda la tercera y penúltima. Esto está a punto de acabar, pero todo sigue en el aire.
Día 7, volumen 3: La guerra irrumpe en el Lido