En plena resaca posterior a una pre-fiesta navideña muy peculiar, os dejo tres fragmentos musicales que me hacen la vida más llevadera y me ayudan a recuperarme para los temibles días que se avecinan. Disfruten de esta segunda ronda de la jukebox cinéfila de esta taberna. Esta vez: una excentricidad y un par de delicatessens atmosféricas. Espero que les gusten:
Zhang Ziyi y Odagiri Joe se declaran amor eterno cantando koi suru tansansui, una melosa y deliciosa balada que pone calma a esa locura llamada Princess Raccoon del gran maestro Seijun Suzuki. El musical definitivo de lo que llevamos de siglo, sin duda.
El eco la muerte de Elliott Smith resuena en los interminables pasillos que Gus Van Sant recupera en Paranoid Park, su película más táctil y bella desde la insuperable Gerry. Los ralentís made in Christopher Doyle y las imágenes naturalistas nos evocan un mundo arrebatador al son de la preciosa The White Lady Loves You More.
Hou Hsiao Hsien siempre ha estado entre los mejores narradores de la Historia, pero, en los últimos años, parece haber descubierto también el presente. Esta alucinante intro -a modo de viaje sensorial y temporal- nos da la bienvenida a su fascinante acercamiento a nuestros días, capturado en el sentir de esta Millenium Mambo. Un filme que no sería lo mismo sin este célebre tema de Lim Giong, titulado A Perfect Person.
Hou Hsiao Hsien siempre ha estado entre los mejores narradores de la Historia, pero, en los últimos años, parece haber descubierto también el presente. Esta alucinante intro -a modo de viaje sensorial y temporal- nos da la bienvenida a su fascinante acercamiento a nuestros días, capturado en el sentir de esta Millenium Mambo. Un filme que no sería lo mismo sin este célebre tema de Lim Giong, titulado A Perfect Person.