Disimuladamente, sin que apenas se le haya dado la atención que merece, ha llegado a nuestras pantallas Atanarjuat, un filme insólito en su desproporción, en su producción y en sus pretensiones. No se trata de un trabajo extraordinario, pero sí de una obra honesta y visceral que sirve de contraplano a todas las películas que han reflejado antes a la comunidad inuit (Nanook, el esquimal, incluida) y que también da buena cuenta de las posibilidades (reales) de la tecnología digital para rodar en las condiciones más extremas. Sin duda, los créditos finales de Atanarjuat (con escenas del complejo rodaje) desprenden una emoción difícil de describir y demuestran que el cine es, ante todo, entrega y pasión. No os la perdáis.
Mostrando entradas con la etiqueta Zacharias Kunuk. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Zacharias Kunuk. Mostrar todas las entradas
sábado, 4 de abril de 2009
Atanarjuat: cine insólito
Disimuladamente, sin que apenas se le haya dado la atención que merece, ha llegado a nuestras pantallas Atanarjuat, un filme insólito en su desproporción, en su producción y en sus pretensiones. No se trata de un trabajo extraordinario, pero sí de una obra honesta y visceral que sirve de contraplano a todas las películas que han reflejado antes a la comunidad inuit (Nanook, el esquimal, incluida) y que también da buena cuenta de las posibilidades (reales) de la tecnología digital para rodar en las condiciones más extremas. Sin duda, los créditos finales de Atanarjuat (con escenas del complejo rodaje) desprenden una emoción difícil de describir y demuestran que el cine es, ante todo, entrega y pasión. No os la perdáis.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)