viernes, 11 de febrero de 2011

Nueva web de periodismo: Pâgina 0

Hoy ha nacido La Pâgina 0, una web centrada en el reporterismo independiente que también dará cobijo a propuestas un tanto más ligeras. El primer número, en estos tiempos duros para el periodismo de guerrilla, es prometedor al tratar algunos contenidos alejados de la agenda de los media. La publicación, que es bilingüe -catalán y castellano se alternan sin miedo-, dedica una pequeña sección al cine donde participo con dos textos.

1.Reseña de Más allá de la vida de Clint Eastwood (català)

2.Apuntes sobre la producción en el festival de Róterdam (en català)

jueves, 3 de febrero de 2011

Imamura y Bataille

Se siguen editando estupendas pelis de Shohei Imamura y esta vez tocan dos de sus obras más (re)conocidas: Lluvia negra y La balada de Narayama. Ambas tienen reseña en la sección de dvds de Cinearchivo. De la primera se encarga Tomás Fernández Valentí. De la segunda de ellas, un servidor. Es una de sus películas más accesibles, pero no por ello deja de ser un trabajo personal y muy subyugante.

La balada de Narayama

“Tomada en su conjunto, la vida es el inmenso movimiento que componen reproducción y muerte. La vida no cesa de engendrar, pero es para aniquilar lo que engendra”. Demoledores palabras, las que Georges Bataille dejó por escrito en su ensayo El erotismo (1957), pero del todo pertinentes para plasmar el pensamiento del gran cineasta japonés Shohei Imamura, expresado en esta notable obra que es La balada de Narayama, quizás su película más reconocida en occidente.

Si uno se fija en los singulares motivos temáticos de este autor -del que Avalon lanzó un apetecible pack con tres de sus títulos primerizos (y brillantes) de los sesenta: The Insect Woman, Intentions of Murder y The Pornographers-, detectará que en su cine existe una preeminencia de lo animal, en tanto que Imamura no sitúa a la especie humana muy por encima del resto de las bestias. Somos, pues, para él, parte de ese “inmenso movimiento” al que se refiere el filósofo francés y, por mucho que nos esforcemos, no podemos escapar de nuestra verdadera condición primigenia. En esas se encuentran los personajes que habitan en la aldea remota del siglo XIX en la que se sitúa La balada de Narayama en donde, una y otra vez, la reproducción y la muerte se repiten en toda su crudeza. Es innegable que el trabajo, las prohibiciones y las creencias de los aldeanos japoneses les alejan ligeramente de los animales -que, en la concepción de Bataille, viven en el libre albedrío-, pero, aun así, sus métodos de subsistencia -que van del infanticidio al geronticidio- no dejan de confirmarnos que el hombre, en caso de no cubrir sus necesidades básicas, vuelve a ser animal.

Que un recién nacido sirva como abono de un arrozal o que un anciano sea abandonado (excusas espirituales mediante) en una montaña nevada para mantener el perfecto equilibrio en una población faltada de alimentos no debería, pues, escandalizarnos. La película no lo pretende. Porque, antes que armar un discurso de denuncia, Imamura opta por el análisis antropológico. Y sus logros, en este sentido, son considerables. La mirada del cineasta japonés es tan científica como cercana y nunca se impone a un espectador que asiste, con limpieza expositiva, a los acontecimientos -tan brutales como rutinarios- de una comunidad impregnada por la naturaleza circundante y, a su vez, marcada por la (i)lógica de una serie de ritos y costumbres que, a su manera, ayudan a hacer más llevadera la existencia de sus miembros disimulando que esta llegará algún día a su fin.

“La ley es la ley. Los sentimientos no mandan”. Orín, la anciana protagonista, asumirá su muerte cuando pida a su hijo ser llevada a la cima de Narayama para fallecer en paz. Su sacrificio voluntario puede resultar incomprensible para el espectador de hoy -ella, para más inri, está perfectamente sana y aún es “útil” para la sociedad-, pero no deja de ser la asunción de una norma; la muestra de una fe ciega en las leyes humanas frente a las naturales. Un gesto, en definitiva, sereno en su irracionalidad y que, aun siendo consecuencia de una tradición cruel, tiene mucho de valiente. Una valentía de la que, en ocasiones, carecen el resto de personajes del filme que tienden a comportarse literalmente como animales. Hasta el punto que Imamura se permite la licencia de trazar, con indudable lucidez y cierto sentido del humor, constantes paralelismos visuales entre sus actos cotidianos -sexuales y violentos, principalmente- y los del resto de especies habitan en la zona -ratas, aves, peces, búhos, polillas, zorros, ranas, etc. Las diferencias son aterradoramente mínimas.

Algo que me lleva a pensar que, mientras descubre las bajezas humanas en determinadas condiciones, el cineasta japonés respeta plenamente la decisión -¿el suicidio?- de Orín. Sabe que no hay vuelta de hoja: somos egoístas y, básicamente, nos reproducimos y morimos. Y, ante esta perspectiva, solo vislumbra dos opciones: la dignidad -ese abrazo entre madre e hijo- y la espiritualidad -ese reencuentro con los fantasmas-. Ambas se encuentran en esta anciana que condesa los conflictos de una película que no envejece y que, a su vez, permite lecturas imaginativas. Estudiar el rol de la serpiente como animal simbólico-mágico sería una de ellas...


martes, 25 de enero de 2011

¡Transit 8 online!

Hola compañeros. Me enorgullece compartir con vosotros el octavo número de Transit, en el que participo con dos artículos: dedicados a L'Alternativa 2010 y a la virtualidad de las imágenes. A continuación, el índice:

Panorámica
La vida sublime (Cristina Álvarez)
Meek's Cuttoff (Miguel Blanco)
Tourneé (Gerard Alono)
Tuesday, After Christmas (Daniel de Partearroyo)
Des dieux et des hommes (Lucía Miguel)
Todos vos sodes capitans + entrevista a Oliver Laxe (Víctor Paz)
The Temptation of St. Tony (Daniel Mourenza)
My Joy (Antoni Peris)
Film socialisme (Ricardo Adalia)

Circuito
-Artículo colectivo Gijón 2010
1. La presencia de la ausencia: Eugène Green y sección oficial: (Víctor Paz)
2. Pelis de adolescentes: Putty Hill, Cold Weather, Tilva Rosh (Daniel de Partearroyo)
3. Apropiaciones, robados, cazadores de imágenes: Raza remix, Stardust, Diane Wellington, Martin Arnold (Laura Menéndez)
4. Resurrecciones: Morir de día, Until the next resurrection y Putty Hill (Cristina Álvarez)
-L'Alternativa 2010 (Carles Matamoros)
-Viajo porque preciso, volto porque te amo (Covadonga G.Lahera)
-La bocca del lupo (Cristina Álvarez)

Revisiones

-Eugène Green (Ricardo Adalia)
-Akerman y Beauvoir (Ana Calpena)
-Reynold-Reynolds (Daniel de Partearroyo)

Derivas
-Des filles en noir: Eros y Tanathos (Mônica Jordan)
-Lo real y lo virtual en tiempos de guerra (Carles Matamoros)
-Eugène Green-Arcade Fire (Sergio Morera)

Exposed Cinema
-Los reyes magos: John Ford, Albert Serra... (Horacio Muñoz Fernández)
-Mosaico del sueño (Kansas Sire)
-Variaciones Hong Sang-soo (Laura Menéndez y Daniel de Partearroyo)

lunes, 10 de enero de 2011

Especial The Wire, en Miradas


Hoy se ha publicado el especial dedicado a la serie The Wire en Miradas. Los artículos son jugosos y variados. Por mi parte, me encargo de comentar tres capítulos -"All prologue" de la segunda temporada, "Hamsterdam" de la tercera, y "Know your place" de la cuarta- y de hacer una semblanza del David Simon periodista.

Espero que os interesen los textos que ha compilado Óscar Brox, coordinador de esta sección encargada del mundo televisivo. Aquí os dejo el artículo breve que he dedicado al capítulo 3x04, Hamsterdam.


Quedémonos con la primera imagen: un tapiz de la Santa Cena. Inmediatamente después la cámara se desliza hacia abajo y nos muestra a un policía intentando convencer al vecindario reunido —estadísticas en mano— de los esfuerzos que su cuerpo está llevando a cabo para frenar el tráfico de drogas en el barrio. Sin éxito. Deberá subir “Bunny” Colvin al estrado, cual redentor anunciado en el plano inicial, a hablar claro y dejar intuir su revolución: la creación de Hamsterdam. Es decir, la legalización de la venta de estupefacientes en una zona controlada de Baltimore. La ingenuidad (o la osadía) del teniente no choca sólo con la propia realidad —en la que, pese a todo, se pueden conseguir logros mínimos— sino con un cierto estado de las cosas en la ciudad, donde el vacío de poder da lugar a la irrupción de dos nuevas figuras en el mundo de la droga y de la política: Marlo y Carcetti. Aquí conoceremos los métodos del primero, que se mueve con un cinismo mayor al que antaño conoció el veterano “Cutty” Wise que, si bien es incapaz de rehabilitarse como jardinero (luego tendrá un gimnasio), no parece del todo cómodo en el nuevo juego. Un juego más duro (Marlo, el ejecutor fantasma) y más sofisticado (Stringer, el promotor inmobiliario). Un juego que puede seducir a “Cutty” con las luces de una improvisada discoteca, con el olor del humo o con los pechos de una prostituta, pero que tiene fecha de caducidad. Y es que en la nueva era se muere joven y se vive al día. Mientras, de fondo, eso sí, resuena aquella célebre frase de El Gatopardo que tan bien define la estructura cíclica de The Wire: “Si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie”.

martes, 28 de diciembre de 2010

Gijón 2010 en Dirigido Por



Nos lo pasamos en grande y a la vuelta nos tocó plasmarlo en palabras, pero, con un poco de disciplina y esfuerzo, lo logramos. Por mi parte, ya está disponible en los kioskos mi crónica de Gijón 2010 en el que es mi segundo artículo en Dirigido por. En el texto no están todas las películas que se vieron (sería imposible), pero sí algunas de las más destacadas. Espero que, al menos, sirva de guía para los que no estuvieron y de complemento para los que sí visitaron Asturias. Fue mi primer año y ya tengo ganas de repetir. Gracias a todos.

viernes, 10 de diciembre de 2010

Caracremada x2


Hoy se estrena en cines Caracremada, una atípica y estimulante película catalana que se pudo ver en la sección Orizzonti del pasado festival de Venecia y que versa sobre la vida en el Pirineo del que fuera el último maquis. Además de la crítica que publico en Miradas de cine, debuto en la revista gratuita en papel Go Mag, con una pequeña reseña sobre el mismo filme que también podéis leer en formato digital (página 77).

No dejen de ver la peli. Requiere cierta paciencia, pero el esfuerzo lo merece.

Saludos!
Carles